El nombre latino Castanea Sativa era aquel con el que los romanos conocían al castaño.
Posiblemente derive del griego Kastana, que era el nombre de una ciudad antigua del Asia Menor en cuyas cercanías abundaba este árbol; y Sativa, del latín "lo que se cultiva o planta".
Se piensa que fueron los romanos los que introdujeron este árbol en muchas zonas donde de por sí no habitaba o era escaso, ya que éstos consideraban al castaño una fuente de energía básica para alimentar a sus tropas a lo largo del Imperio.
El castaño es un árbol que tradicionalmente se ha identificado con la cultura, las costumbres, la economía y la religión de los pueblos.
Es apreciado tanto por sus frutos como por su madera, muy adecuada para la construcción, la agricultura, la industria e incluso el arte.
Su calidad y tradición lo han convertido en protagonista indiscutible de nuestro trabajo.
Desde 1910 trabajamos la madera de castaño; conocemos su color, su veteado y sus peculiaridades que la convierten en un ser único.
